14 de noviembre de 2014

Monstruo nocturno

Tal vez sean horas intempestivas para estar despierta, pero no lo son para estar borracha. Parece que el beber es una excusa maravillosa para trasnochar. Si en cambio dices que no puedes dormir, la gente se preocupa.
Así que será mejor abrir otra cerveza.
Miro la cama desecha donde él debería estar esperándome.
Escupo el tapón del botellín y encesto en la papelera. Tres puntos.
Mi cama está vacía y por eso no quiero que ella me envuelva, como un abrazo frío del fantasma de la Soledad.
Al menos el alcohol tibia mi cuerpo y escuchar a Fito me transforma, causa efectos extraordinarios en mí.
Aún borracha -más de música y sueño que de alcohol- rehuyo la cama, pero no tardaré en caer.
Cruel monstruo la cama, solitaria vieja que como un imán me atrae y sabe que siempre volveré a ella. Aunque me aterre, aunque me hiele, aunque me devore la calma y la felicidad. Dama arrugada de mil capas, cruel y pérfida, te odio y te anhelo en la misma proporción.
Te anhelo por la necesidad de descanso.
Te odio por la obligación de descansar.

2 comentarios:

  1. Creo que la cama por muy pequeña que sea siempre parecerá muy grande cuando estamos solos...
    No conocía este blog pero me quedo por aquí ^^
    Besos.

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  2. "Te odio por la obligación de descansar". WOW. Increíble texto, como todos los tuyos. Me encantó.
    Un besazo <3

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