2 de febrero de 2014

Mi Diosa

Volvieron la noche y su séquito de estrellas a llamarme a gritos desde el el alfeizar de la ventana.
Traté, tonto de mí, de ignorarlas.
Pero fue imposible.

Respondí a su llamada a través del cristal y dejé que aquella diosa llamada Luna me sedujera como hacía cada noche desde el día que nací.

La ventana se abrió para mí y cerré los ojos para dejarme arrastrar a mi cielo añil que me añoraba tanto como yo a él.

Ingoré las llamadas desde demasiados kilómetros bajo mies pies de las personas que decían quererme y volé sobre mis hermanas las estrellas hasta abrazar a mi amada diosa, dueña única y verdadera del loco corazón de este viejo poeta que solo vive por ella.

4 comentarios:

  1. Has estado muy activa y yo muy desactivada últimamente xD Lo primero, sin embargo, es una noticia excelente que me alegra muchísimo. A ver si yo también retomo mi blog igual que tú has retomado el tuyo.
    Me gustan estas pequeñas historias tuyas de pocos párrafos, Anaid. Tienen un encanto fugaz e intenso =)

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  2. Tus historias breves me encantan, no me cansaría nunca de leerlas te lo aseguro. Tienes magia en las palabras.
    Muchos besos.

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  3. Escribes poesía, cada una de tus historias lo es.
    Qué tendrán las estrellas, que te hacen querer tocarlas...

    *abrazos*

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  4. Me encantan tus escritos breves, porque siendo cortos hacen que uno se imagine toda una historia detrás de ellas, toda una vida.
    Besos ♥

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