11 de febrero de 2014

Búsqueda completada

Después de mucho tiempo buscando, fue la Felicidad quien me encontró a mí y no al revés. Llamó una y mil veces a mi puerta y trató en vano de colarse por mi ventana.
Pero yo, cansada y desencantada, ni si quiera me di cuenta de que estaba allí.

Aun así la Felicidad no quería darse por vencida y de verdad quería llegar a mí, y al no alcanzarme se dirigió volando como solo ella sabe al edificio de al lado, donde un joven guitarrista con alma de blues y rock n’ roll componía sus primeras obras de arte y deliraba las primeras letras de un sinfín de canciones.

Fue a Él a quien la Felicidad escogió para llegar a mí, y por supuesto lo consiguió.

Lo consiguió con conversaciones hasta horas intempestivas de la madrugada hablando en un rellano o en un altillo, lo consiguió buscando desdobles a cierta canción de los Beatles, lo consiguió dedicándome alguna que otra mirada desde algún que otro escenario…

Y lo mejor de todo, es que aún hoy, lo sigue consiguiendo día tras día, con más canciones y versos, con besos, sonrisas y reencuentros, con cervezas y copas en noches de viernes que duran hasta casi el amanecer…

Con promesas que se van cumpliendo y la fuerza que ambos ponemos por ser, y seguir siendo, felices.

4 comentarios:

  1. Preciosa como todas tus breves historias, de las que calan bien hondo en poco tiempo. De las que releería una y otra vez hasta aprendermelas de memoria. Mis favoritas.
    Muchos besos.

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  2. Increíble, como todo lo que escribes.

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  3. Que bonito!!! es muy romantico. Un amor que acabo en felicidad. un besito

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  4. HERMOSO. Me encanta que la felicidad haya llegado a ti y de esa forma TAN bonita ♥

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