7 de enero de 2014

María

María abrió la ventana y las estrellas parecieron sonreírle, la luz de la luna se filtraba por entre las cortinas sacando brillos caleidoscópicos a cada rincón de la habitación.

Una media sonrisa se dibujó en sus labios y corrió hacia la puerta sin hacer el más mínimo ruido.

Bajó las escaleras de puntillas y salió al inmenso patio trasero que la acogió como si llevara mucho tiempo esperándola. Los floridos rosales y los despampanantes árboles frutales parecían susurrar su nombre, y ella, fiel a su llamada, caminó entre ellos hasta llegar a la fuente de plata con forma de reloj de arena en la que tantas veces había disfrutado de una tranquila lectura, un helado café o la cálida compañía de alguno de sus amantes.

2 comentarios:

  1. Me encanta caminar bajo la luz de la luna...

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  2. Querida Anaid, escribes muy bonito, ¿has intentado alguna vez crear un historia?, creeme que podrias lograr grandes cosas, porque con lo poco que he leído, se que tienes mucha delicadeza al narrar y describir escenas. EXITOS CARIÑO, y feliz año que comienza.

    Linda te estoy siguiendo, te unes a mi blog? Un beso grande y mucha suerte, nos seguimos viendo.

    Con cariños, DreamaNewWorld, NATALIA ♥

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