27 de septiembre de 2013

VIII - Secretos

    _ ¿Cómo que está muerto? ¿Qué cojones dices, Nick?
Esto no puede estar ocurriendo.
    _Jefa, yo...
Tiro la copa de coñac al suelo.
Nick no se lo espera y salta alejándose de mi escritorio.
Esto trastoca mucho mis planes.
    _Por lo menos sabrás quien ha sido, ¿no?_ doy una larga calada al cigarrillo mientras miro por la ventana.
Un nombre cruza fugazmente mi mente, pero no puede ser.
    _Ha sido ella, Jefa.
Silencio.
Nick no sabe dónde meterse, me encanta que los hombres que trabajan para mí me tengan tantísimo miedo.
    _No solo se mete donde no le llaman si no que mata a mi mejor hombre_ la última calada_. ¿Quién se ha creído que es? Mocosa insolente...

No puede ser.
Después de tantos años tiene que seguir destrozando mi vida, desbaratando mis planes.
¡No se lo consentiré!
Esta vez acabaré con ella.
No tendrá vía de escape.

    _¿Se puede?
La voz al otro lado de la puerta es grave y contundente.
Nick parece relajarse al oírla, pero no debería.
    _Lárgate de aquí antes de que acabe contigo_ le digo sin mirarle_. Dile a Joan que pase.

Mi marido entra en mi despacho serio e imponente.
Se siente frente a mí buscando respuestas.
    _Ya sabes quién a matado a Kyle, ¿verdad?_ enciende uno de sus puros_. ¿Lo has adivinado solita o te lo han tenido que soplar?
    _Esa malnacida...
    _Piensa que no podía ser de otra manera_ da una larga calada clavando sus ojos azul oscuro en mí_. Tu hija es la única que podía acabar con tu querido hombre de pelo rojo.

1 comentario:

  1. De tal palo tal astilla, ¿no? Pues pinta emocionante esta relación turbulenta entre madre-hija, así como su persecución. Me da pena verte tan de poco en poco, pero tus palabras siempre compensan la espera =)
    Ánimo con todo Anaid, muchos besos ^^

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