14 de mayo de 2013

VII- Decisión

    _ ¡¡No tenías por qué haberlo hecho!!_ grita Kora.
Yo permanezco en estado de shock.
    _ ¡No podía dejar que os hiciera daño! ¿No lo entiendes? ¡Os persigue a vosotras! ¡A todo cuanto os importa!
    _ ¡Ahora jamás sabré por qué mató a mis padres y no me mató a mi!
Silencio.
Lía mira fijamente a Kora sin saber que decir.
Yo quiero abrazar a mi hermana pero sigo tumbada en la cama posición fetal. Sin reaccionar.
    _Kora..._ susurra Lía.
Mi hermana se envuelve en mis brazos.
Su calor consigue que empiece a recuperar la razón.
    _Tú no lo entiendes Lía... ninguna de las dos lo entendéis_ susurra_. Yo le oí entrar. Mamá me encerró en el armario y papá sacó la pistola. Él entró en la habitación y de un golpe tiro al suelo a papá. La pistola resbaló hasta el pasillo. Los puso mirando hacia mí, a los dos, de rodillas frente al armario. Él sabía que yo estaba allí y que podía verlo todo. Se agachó, Lía, se agachó y me sonrió antes de cortarles la cabeza con aquella espada. ¡¿Por qué no acabó conmigo también?! ¿Por qué tuvo que hacerme eso?
Por fin desperté.
Nunca antes mi hermana me ha contado la verdad acerca de aquel día.
Y seguramente tampoco a la policía.
Me siento y la aprieto contra mi pecho.
Llora en silencio.

    _Tengo que irme_ dice Lía_. La policía me encontrará tarde o temprano. Quedaos en casa el tiempo que necesitéis.
    _No.
    _Em, sabes que no puedo quedarme.
    _Me da igual, ¿me oyes? ¡Me da igual!_ grito haciendo temblar a Kora y poniéndome en pie frente a Lía_. Me importa una mierda lo que hayas hecho y lo que pueda suceder. Pero estoy harta de salir corriendo, estoy harta de huir y perder a la gente que quiero. Me voy a quedar aquí, Lía. Y me voy a quedar contigo.

Entonces ella me besa apasionadamente y el mundo desaparece.