27 de diciembre de 2011

El cumpleaños de Jack

Solo se oye el ulular de los búhos.
Allí, en esa lejana casa perdida en un monte olvidado ni la creciente civilización resulta una amenaza.
Jack abre los ojos. Dos enorme iris color chocolate que observan la habitación escrutando cada centímetro. Observando que todo sigue donde debe estar.
Salta sigilosamente de la litera y comprueba que su hermano Aarón sigue durmiendo a pierna suelta en la cama de abajo. Pelo rubio enmarañado y ojos verdes cerrados.
Jack se mira al espejo.
Su corto pelo moreno a juego con sus ojos, su media sonrisa torcida. Su impecable ropa negra.
¿Cómo podían ser tan distintos cuando apenas los separaban cinco minutos en edad?

Sobre la mesa de la cocina, dos desvaídas magdalenas con una tímida vela incandescente esperaban su despertar.
Felicidades, chicos.
Tenéis vuestros regalos en la chimenea.

Especialista

El Abuelo tan cariñoso como de costumbre.
Jack sonrió con ganas.
¿Qué esperar de una familia como la suya? ¿Una familia que vivía de mentiras, engaños, robos y demás menesteres?
Y Él era tan farsante y mentiroso como cualquiera en aquella familia.
Y lo sería siempre.
De nada valía que Andrea le hubiese perdonado...
Andrea...
El mero recuerdo de su nombre le hacía sangrar el alma.

Se acercó a la chimenea y sacó de ella su añorada magnum 44, aquella preciosa pistola empuñada por primera vez a los dieciséis años y de la que no solía desprenderse.
La ballesta de Aarón brillaba a su lado.
Aquella pistola... demasiados recuerdos que había que olvidar.

Debía olvidar toda aquella vida que había fingido durante años por orden de su abuelo. Debía olvidar a las gemelas que tenía por sus hermanas, al matrimonio que le había criado como hijo y le había dado un hogar. Y sobretodo, debía olvidarla a ella, a Andrea, a su mejor amiga. A la que durante años mintió fingiendo ser quien no había sido jamás.
Sacó del bolsillo una desgastada hoja de papel, arrancada del Diario de Andrea, con marcas de haber sido doblada y desdoblada cientos de veces.

    _No hace falta que me sigas mintiendo, me lo has puesto en bandeja. La fecha de nacimiento de Aarón coincide con la tuya, me conoces, has faltado bastante a clase la última semana, fuiste a buscar a tu hermano mi ático justo después de llamarme, fijo que tras oír  su grito… Se perfectamente quien eres de verdad o quien has fingido ser estos años.
    _De verdad que lo siento, Andy_ dijo con su tono de voz normal, el que yo había oído una y otra vez en las interminables horas de clase_ No pretendía haceros daño pero... ¿estás enfadada, verdad?
    _No, enfadada no es la palabra más adecuada… Más bien engañada.
    _Me duele más que digas eso.
    _ ¿Pero tú puedes sentir algo?
    _Una cosa es cerrarse a los sentimientos y otra muy distinta no tenerlos. Yo los cierro cuando tengo la necesidad de hacerlo y no me cuesta. Pero con vosotros, contigo, me siento a gusto y me abro. Te he dicho mentiras, si, mis padres no son mis padres y tengo un hermano mellizo, pero ya lo sabes, y es en lo único que te he mentido. Todas las risas que me he echado contigo y todas las horas de clase no han sido mentira, Andy.
Yo me puse a llorar como una tonta sin saber por qué. Todo lo que estaba diciendo Jack, o Israel, o como quiera que se llamara, me estaba llegando muy hondo.
    _ ¿Y por  qué debería creerte?_ pregunté aún llorando.
    _ Porque soy tu amigo.
   
Claro.
La clase de amigo que secuestra a su hermanastro y casi si carga a sus amigos.
El mejor amigo del mundo.

Aarón entró en el salón, taza de café en mano.
    _Tienes visita Jack. No sé como cojones ha llegado aquí, a este pedazo helado del Infierno, pero tienes visita.

Jack se acercó a la puerta, y ella estaba allí.
Había ido al fin del mundo solo para encontrarle.
Tenía los rizos enmarañados, los dedos congelados y un paquete de colores brillantes entre las manos.
    _ ¿Andrea? ¿Cómo has llegado aquí?
    _No iba a dejar solo a mi mejor amigo el día de su cumpleaños, ¿no crees?
    _Pero tú... yo...
    _Jack...Isra... Seas quien seas, seas lo que seas... Yo siempre voy a estar a tu lado, porque un nombre solo tiene la importancia que quieras darle. Me has echado de menos, lo se, son demasiados años, demasiadas cosas juntos. Y a pesar de todo, se que lo que hemos compartido ha sido real. Y mientras eso siga siendo así y sigas a mi lado, apoyándome y luchando por mí, siempre me tendrás aquí.



Muchísisisisisisisisisisisisisisisisisimas felicidades  @jisraa, Jack, Isra, mejoramigo

12 de diciembre de 2011

Un cariño especial

Esta  noche la Muerte viste rojo satén. A juego con sus ojos y sus labios.
Con una sonrisa de suficiencia, avanza con paso firme hacia su destino.

Angeline está dormida, abrazada a su osito de peluche que es más grande que ella y casi la tira de la cama. Sus ojos están cerrados y se chupa el dedo como aún se les consiente a las niñas de tres años.
La Muerte la mira desde el marco de la puerta.
Tan pequeña, tan dulce, tan frágil.
Se agacha sobre la cama para coger a la pequeña en brazos.

    _Me temo que te has equivocado de habitación, querida.
La Muerte se gira sobre si misma para descubrir el rostro de Meredith. Un rostro bañado en arrugas y enmarcado por una larga melena  blanca con brillos de plata.
Sus ojos azules están fijos en la imponente figura de la Muerte.
    _Deja a mi nieta sobre la cama, estoy preparada para irme contigo.
    _No he venido a buscarte a ti_ responde la Muerte contrariada_. No aún.
    _ ¿Vienes a llevártela a ella cuando le queda toda una vida por delante? No puedo permitirlo, no a estas alturas de mi vida. No, vieja amiga, hace tiempo que rondas esta casa y no es sino para llevarme a mí. Así que deja a la niña en la cama, anda. La noche se está haciendo fría y debemos partir.





Dicen que no existe amor más fuerte que el de una madre.
Pero si existe, sin duda es el cariño de una abuela.


22 de noviembre de 2011

Yaniss

El café sabe demasiado amargo. Demasiado fuerte.
Yaniss arruga la nariz cuando el ardiente líquido resbala por su garganta.
Suspira y se pone en pie tirando lo que queda en la taza por el desagüe del fregadero.

Camina lentamente por el pasillo buscando a tientas la puerta del baño.
Se mira en el espejo y éste le devuelve el reflejo de una reina venida a menos, rimel corrido, moño deshecho y ropa perdida. Su pálida piel está cubierta por una camiseta en absoluto suya.
Vuelve sobre sus pasos y se apoya en el marco de la puerta del dormitorio.

En una cama demasiado grande para uno solo, Ulrich aún duerme totalmente desnudo, lejos de los paseos matutinos de Yaniss.
La joven entra en el dormitorio y se viste lentamente. Las medias de rejilla. El vestido rojo. Los zapatos de tacón alto.
Deja la ropa de Ulrich perfectamente doblada a los pies de la cama, sobre el baúl.
Mira al muchacho una última vez y da un portazo.


Abre la puerta del coche negro que la espera en la entrada del edificio.
Idina está al volante, sonriente, pletórica, hermosa. Como una diosa bajada del Paraíso solo para ella.

En el asiento trasero descansan tanto los ahorros como las joyas de la familia de Ulrich.
Yaniss sonríe y cierra los ojos echándose hacia atrás en el asiento.

El pasional beso de Idina le pilla por sorpresa.
A pesar de ello, no tarda en reaccionar y abrazarla como solo se hace con la persona  a la que se ama...



15 de noviembre de 2011

[No tan] Mayor

Los golpes y los gritos provenían del piso de arriba.
Antía se preocupó.
Por primera vez en toda la tarde, levantó la cabeza de la pantalla del portátil y se puso en pie.
Las voces eran cada vez más fuertes.
Subió las escaleras de dos en dos y abrió la puerta del dormitorio de su hermana de par en par.

 _¡¡Sophie!! ¿Estás bien?
La niña de recién cumplidos seis años asomó parte de la cabeza entre unas cajas y sábanas revueltas alrededor del escritorio.
_¡Ssh! ¡No grites! ¡El monstruo podría oírte!
_ ¿El monstruo? ¿...pero qué?
Sophie gritó de nuevo saliendo de entre las gafas con la cara pintada de rojo y verde y una de las baquetas de la batería de Antía en la mano a modo de espada.
_¡Yo soy la caballera Sophie del Reino de los Colores Relucientes! ¡Salvaré la Ciudad de los Destellos de ese horrible monstruo en Blanco y Negro para que el Hada de las Estrellas Fugaces quede liberada!
_Estás como una cabra Sophie...

Antía ya cerraba la puerta de nuevo cuando la voz de su hermana la reclamó.
_Antía... no puedo hacerlo sola... No puedo matar al monstruo yo solita... es demasiado fuerte...
_Estoy ocupada Sophie, tengo que...
_ ¿Que estar pegada al ordenador? ¿Toda toda la tarde? Como todos los días...

Las lágrimas brotaron de los ojos de la pequeña emborronando la pintura de su cara. La tristeza se apoderó de ella y lo que durante varias horas habían sido un Castillo Mágico, un Mundo Irreal y un Monstruo Atroz volvieron a ser mantas, cajas y peluches... La Tristeza vencía a la poderosa Imaginación y deshacía todo lo que había logrado...
_No llores Sophie, por favor_ susurró Antía abrazando a su hermana con un sentimiento de culpa que le daba ganas de llorar también_. Es solo que...
_Que has crecido. Has crecido del todo.
_Es natural, pequeña, yo no puedo decidir si quie...
_¡¡Me prometiste que no te harías mayor nunca!! ¡¡Que serías como Peter Pan!! ¡Que para mí serías niña siempre!
_Yo...
_Me mentiste Antía_ dijo escapando de los brazos de su hermana_. Me juraste que...
_... que nunca sería como el Monstruo en Blanco y Negro, ni como la Bruja Robacolor... que siempre sería... ¿cómo era? ¡¡La Emperatriz de los Colores del Amanecer!!
_Voy a recoger, Antía, total...

Antía sonrió poniéndose en pie sobre la cama de su hermana cogiendo otra de sus baquetas que estaba tirada en el suelo.
_ ¿Como que recoger, caballera Sophie? ¡Tenemos una misión! ¡Debemos vencer a ese Monstruo!

La pequeña sonrió y sus ojos brillaron de nuevo, se abalanzó sobre su hermana y de nuevo el dormitorio cambió convirtiéndose en aquel Universo de Fantasía que era solo de ellas y al que nadie que no fuera invitado podría acceder. Luchar con el monstruo, conquistaron tierras, liberaron prisioneros y celebraron el mayor festín en el mayor Palacio jamás visto.

Al final del día, habiendo recuperado parte de su cordura, Antía durmió entre magia y sonrisas, quizá no era tan mayor como creía, quizá no quería serlo tanto como parecía... Quizá, solo quizá, jamás se es demasiado mayor para ser niña...







¿Crecer? ¿Yo? ¡Jamás!
Seré una niña grande que juega a  ser adulta sin serlo del todo jamás...


15 de octubre de 2011

Extraños

El reloj de pared marca las ocho y treinta y cuatro.
Sin saber muy bien por qué, Clarisse deja los botes de pintura abiertos, el cuadro a medio acabar y baja del desván.
Con el moño mal hecho y los dedos aún manchados de pintura y aceite se sienta al piano, el amor de su infancia y su niñez, y de él escapa sin quererlo una magistral pieza de su adorado Ludovico Einaudi.


Tal y como esperaba, el sonido de un tecleo constante sobre el ordenador cesa y no tarda en oir la puerta.
Sonrie.
Jhon acaba de entrar en el salón guitarra eléctrica en mano para acompañarla.

¿Cómo dos instrumentos aparentemente tan diferentes 
pueden combinar tan bien entre sí?
Quizá porque son como ellos.
Como Clarisse y Jhon.
Un alma bohemia de artista semi-frustrada que delira versos en prosa y suspira en la menor con un ente extraño, recién sacado de la época dorada del rock&roll que vive entre acordes y punteos, rasgando con sus dedos un mundo multicolor.

Sin quererlo, los punteos sobre la guitarra de Jhon
han pasado a ser efectuados sobre el cuerpo vibrante de Clarisse
que ha dejado de acariciar las teclas blancas y negras de su amado piano
para centrarse en recorrer todos los lunares de la espalda de Jhon.


¿A alguien le importan ya los botes de pintura abiertos en  el desván?
¿O el trabajo  de varias horas en el ordenador?

A ellos, evidentemente, no.


4 de octubre de 2011

Dama Plateada

Quería dejaros por aquí este pequeño delirio con el que hace cosa de un año gané un concurso de relato, a ver que os parece.
Disfrutadlo.







"Buenas noches amada mía. Te he extrañado durante el día, como de costumbre. Últimamente cuento hasta los minutos que pasan sin verte. ¿Tú me has echado de menos? Calla querida, no digas nada, no hace falta. Claro que me extrañabas, ¿no es cierto? Debes de echar en falta alguien con quien hablar estando siempre tan sola… Ah, mi amor, cada uno de nuestros encuentros es tan dulce como breve, si pudiera acariciarte una sola vez, una sola… Pero al menos te veo, te siento cerca, tan cerca que parece que puedo cogerte tan solo con alzar la mano… Pero, ¡oh cruel!, juegas conmigo haciéndome creer que te alcanzo, que consigo acercarme a ti…
Hoy estás especialmente hermosa, mi amada, con ese vestido de plata que parece brillar sobre tu piel tan pálida que roza la irrealidad… Te cubres del frío con esa larga capa negra de brillos tan extraños como toda tú… pero no hay noche en que no me parezcas bella, incluso cuando te escondes de mis palabras, mis versos, mis cantos… las noches en las que no puedo contemplarte y hablarte y acariciarte si no con mis manos, con mis palabras…

¿Qué es lo que piensas de mí? ¿Qué soy un loco? Sí, quizá tengas razón, quizá haya perdido la poca cordura que me quedaba desde que duermo de día para poder hablarte en las noches, desde que apenas como y camino como sonámbulo… ¿Locura? ¿Amor?
Ambas querida mía, porque cuando el amor no es locura no es amor, digan lo que digan. Yo seguiré viniendo aquí cada noche, con mi violín y mis palabras, tratando de acercarme a ti y de buscar ese amor que se que también me profesas. Sé que amas porque acudes a mí cada noche, porque escuchas atenta mis versos y mis canciones. ¡Oh, mi dama! ¡Qué loco parezco aquí, en lo alto de esta montaña, hablando para ti aunque hable solo para el resto del mundo!
¿Loco? No, loco no mi vida, no has de preocuparte. Enamorado. ¡Enamorado! ¡Sí, princesa! Enamorado de tu imagen y tu brillo que me persigue en mis sueños diurnos, enamorado de un contacto que nunca llega, de unas palabras invisibles que creo que de ti resuenan, de lo dulce que es el viento cuando tú estás cerca.

¡Ay de mí, querida! ¿Qué será de este pobre loco? ¿Qué será de mí si sigo cada noche pegado a tus faldas a la espera de que te sientes a mi lado  y me abraces y me ames como yo a ti? Algún día seré un viejo, mi amada. Perderé la alegría por la vida de esta mi juventud, seré un hombre bañado en arrugas con los ojos cansados de tanto mirarte pero fieles a tu imagen que es la única que quiero contemplar el resto de mi vida. ¡Si, niña mía! ¡Yo permaneceré aquí por el resto de mis días, hasta que los años caigan sobre mi cuerpo y no haya hueso que no me duela! Seguiré aquí contigo, pequeña princesa, contándote cuentos y tratando de darte el amor que un hombre sencillo como yo puede darte.

Podría delirarte los versos más hermosos esta noche, podría, como dijo el artista, gritarte que te quiero hasta perder la voz, que te llevaría más allá de los sueños. Que tu amor me hace libre. Que no se ni quien soy desde que apareciste en mi vida, desde ese momento en el que puse tu nombre a cada suspiro que se escapa de mi boca. Podría, mi amada, pasar contigo la vida entera como lo hice en las pasadas…

¿Ríes querida? ¿O ha sido el viento? ¡Ah, sabio misterio! ¿Ha sido tu dulce risa de ninfa la que ha llegado a mis oídos o habrá sido el viento cruel y maldito que quiere engañar a mis sentidos? Pregunta sin respuesta, ¿no es cierto? Pues ahora en este bosque sólo queda el silencio.
¿Quieres que grite? ¿Quieres que con mi voz rasgada tiña el cielo con tu nombre? Está bien, mi amor, lo haré si es tu deseo. Porque es mi fin complacerte y caer rendido a ti como un títere, un simple muñeco a merced de un ser que todo lo puede. Tú mi máximo exponente. Déjame susurrar a voces tu nombre, teñir el mundo con la más bella palabra que ha existido y existirá.
Ahora escucha, no digas nada, déjame gritar.

¡Oh Luna! ¡Mi Luna! ¡Mi niña Luna! ¡Mi amor de infancia, juventud y toda una vida! ¡Oh Dama Plateada! Nocturna, distante, lejana, callada… Déjame amarte, oh mi Luna… Déjame amarte”


21 de septiembre de 2011

100*

Hoy podía ser  un día como otro cualquiera, y seguramente lo sea para la mayoría de la gente.

Pero para mí, por algún que otro motivo, este es un día bastante especial.

Hoy cumplimos 100 entradas en las Letras de Plata.
100 delirios de esta aspirante a escritora.
100 sueños suspirados en la menor.
100 trocitos de historia.

100 entradas en las que ha habido lágrimas y sonrisas en prácticamente igual proporción, con historias a medias y medias historias.
100 cachitos de cuento con princesas en converse que sueñan con comerse al lobo feroz en vez de escapar de él.

Sencillamente, cien escapadas del mundo a este lugar donde todo es como yo quiero que sea, a este pedacito de cielo en el que he encontrado a tan fascinantes amantes de las letras con los que casi sin querer comparto tanto...
Gracias por cada comentario, cada palabra, cada ánimo y cada sonrisa arrancada a lo largo de este camino que hemos forjado juntos.
Gracias a quienes lleváis aquí tiempo incontable (Carlos.Leo. Calypso. mi muy querida Energeia. ) como a quienes hace poco que entrasteis en mi palacio plateado (Mi siempre genial Mandarina. Mi cada día más apreciado Alvaro Reneses. Lil. Sapphire. Galmar. El impresionante Christian Bliss. El encantador Daniel).

En definitiva, gracias a quienes hacéis que valga la pena escribir.
Vamos por otras cien.

__________________________________________


Y es que es tan alucinante...*
Si algo me despista vuelvo a comenzar, solo tú, solo tú, solo tú...

¿Sabes qué?
Me gustas.
Me gusta tu mirada tan sincera como todo tú, me gusta tu sonrisa dulce y tu pelo oscuro, me gustan tus manos de guitarrista cuando se ponen temblorosas, temerosamente tímidas al dar una caricia. Me gustan tus canciones y tus versos. Tus frases bonitas a las siete de la mañana. Me gusta tu portal y el descansillo de tu ático.... Me gusta cuando suspiras diciendo mi nombre, cuando te robo besos y sonríes, cuando te picas porque abro los ojos para ver lo dulce que eres. Me gusta que me beses y me busques las cosquillas, que me hagas callar con un beso y que te brillen los ojos al decir mi nombre.
Me gusta cuando me das la mano y me aprietas fuerte haciéndome creer que no me soltarás jamás, me gustan tus abrazos eternos, tus mensajes y tus privados.
Me gusta cuando me dices cosas bonitas, cuando aseguras ser un chapuzas sabiendo que eso no es cierto, cuando me llamas tontina y sobretodo, cuando me dejas sin respiración.
Me gusta que confíes en mí y me cuentes tus cosas, que nos apoyemos el uno en el otro para sobrevivir en el mundo, me gusta la seguridad que me aporta estar contigo y sentirme protegida y salvo cuando estoy a tu lado.
Me gusta que me hagas sentir especial y princesa de cuento, me gusta (me encanta!) tu timidez aunque te la robaré a base de besos y mordiscos.

Me gusta tener a mi lado a un chico tan sencillamente perfecto.


Y ya lo sabes...
...no me faltes nunca*




14 de septiembre de 2011

Y es que


ella lo sabía TODO sobre el sexo.




Pero NADA sobre hacer el amor




6 de septiembre de 2011

Mi guitarra suena cuando tú estás...

Si tengo una razón de existir a parte de las letras, esa es la Música.

Mi Diosa, mi Musa, mi Fuente de Eterna Inspiración.
Ella es la que hace latir la sangre por mi cuerpo, la que me da aliento, refugio y me lleva al hogar.
La Música me hace ser quien soy, es parte tan vital de mi como cada uno de mis órganos y el oxígeno necesario para sobrevivir.

Y cuando resulta, que algo que es tan vital e importante para ti puedes compartirlo con gente importante y especial, entonces, no te llegan las palabras.
Se te hace un nudo en el estómago, se te suben las lágrimas y la cabeza deja de funcionar para solo... sentir.

Para compartir acordes y notas rasgadas y entonadas a [des]tiempo. Para disfrutar de una voz que se supera a si misma cada vez que la oyes, para ver a un músico que ama la música tanto o más que yo, que lo mismo te habla de Nirvana que de Amy Winehouse...
Cuando algo es tu fuente de vida y encuentras a alguien que lo comparte, entonces, un cachito de tu vida estará completo para siempre...



Gracias por llevarme Fuera de Lugar, por acompañarme a ese mundo donde todo funciona como a mi me gusta que funcione.
Gracias a todos, pero sobre todo a Ti.
Si a Ti, mi superguitarrista motivado inspirador de versos de esta aspirante a escritora.
Y recuerda, me has prometido un Dueto.
Lo quiero.

27 de agosto de 2011

Hoy me comeré el mundo

Y lo haré con patatas y con una sonrisa.
Porque sí.

Hoy me apetece ponerme un playero de cada color y mi camiseta desteñida.
Saldré con los rizos enmarañados y, por supuesto, sin maquillar.
Hoy saltaré a la comba como cuando era niña y cogeré a escondidas el chocolate de la estantería.
Le haré cosquillas a mi hermano hasta que llore de la risa.

Hoy voy a dibujarme una clave de fa con permanente negro y me pintaré las uñas de colores eléctricos.
Bajaré cantando la cuesta del castillo y daré volteretas si me apetece hacerlo.
Hoy daré besos empalagosos y abrazos asfixiantes a quien se me ponga por delante.
Voy a destilar versos de mi caos mental antes de escribir en prosa mi libro inacabado.
Voy a meterme por la noche en la cama de mi hermana y la voy a abrazar fuerte para no dejarla dormir.

Hoy no me avergüenzo ni me arrepiento de quererle, porque me sale solo y es algo natural aunque no sea correspondido.
Hoy no tengo ni una lágrima ni un pensamiento triste dentro de mí, y si alguno tiene el valor de aparecer, soplaré fuerte y lo mandaré a una nube centelleante para que se lo lleve lejos de mi.


Hoy el mundo es mío
y me toca ser feliz.


20 de agosto de 2011

Basta...

Tengo las palabras atragantadas en el estamago y parece que quieran quedarse eternamente ahí.
Llevo tiempo queriendo escribir, queriendo desahogar todo lo que tengo dentro, pero soy incapaz.
Últimamente solo se tirarme en la cama del ático a llorar para que nadie me vea.

Para que no me vea mamá, para que no sufra más de lo que ya está sufriendo, para que no se preocupe por mí, porque yo soy mayor y se cuidarme sola. Lo he hecho siempre y  no voy a dejar de hacerlo ahora.
Para que no me vea la abuelita, mi musa, mi diosa, mi ejemplo a seguir. La mujer que en estos diecinueve años de existencia ha dado todo y más por mí. La que intuye todo lo que he pasado mientras aún vivía en aquella casa aunque no tengo valor de contárselo.
Para que no me vea mi Cosa, Paulo, mi hermano y mi vida entera resumida en una personita de tres años que me regala besos y abrazos y tirones de pelo. Para que vea que soy fuerte y que él lo va a ser también. Para que vea que tiene a su hermana para todo y más. Porque daría mi vida por él si fuera necesario.
Para que no me vea el Innombrable. Porque no merece ni una sola de mis lágrimas, ni uno de mis llantos ni suspiros. No se merece NADA, y menos por mi parte. Ya ha arruinado bastante mi vida como para encima llorar por él.
Para que no me vean Ellos, mis Amigos (así, con mayúscula, vosotros sabéis quienes sois), porque no os merecéis andar siempre preocupados por mí ni sufrir por mí ni nada parecido. Porque cada uno tiene bastante para él mismo como para que yo os vaya amargando con mis ralladas. No es justo y no quiero que sea así.


Por eso sigo siendo tan buena actriz, por eso sigo saliendo y sonriendo y haciendo como que no pasa nada, como que puedo con ello.
Pero no es así.
No puedo.
No puedo más.

Estoy cansada, estoy triste, estoy preocupada y tengo un miedo atroz.
Tengo pánico a lo que pueda pasar estos días hasta que las cosas puedan empezar a arreglarse.
Tengo miedo de Él y de lo que puede llegara a hacerme a mí o a mi madre o ambas.
Tengo miedo de que coja a mi Cosa y se vaya lejos y no vuelva a ver a mi niño nunca más.
Tengo miedo de sus miradas, sus gestos y de que sepa donde voy y con quien.
Tengo miedo de que mi madre se eche para atrás en su decisión...


Solo quiero que todo esto termine, que se acabe esta asquerosa tormenta y poder volver a mi casa y poder estar  tranquila allí.
Sin miedo.
Sin tensión.



Solo quiero dejar de llorar cada noche entre pesadillas y poder estar tranquila...


8 de agosto de 2011

Premio

Pues bueno, super emocionada y super agradecida a mi dulce Mandarina, subo el Premio que me ha dado sin saberlo el día de mi cumpleaños, que fue ayer^^

Así que bueno:

  • Se lo debo: A la fantasticular Mandarina, artista entre artistas, reina de letras y suspiros tintados. En serio, personitas como tú hacen que valga la pena permanecer en el mundillo blogger.
  • Colocar la imagen (hecho)
  • Dárselo a seis personas que no lo tengan... pues bueno no se si lo tienen o no pero a ver:
  1. Carlos http://blackday-whitenight.blogspot.com/
  2. Reneses http://reneses.blogspot.com/
  3. Bizzy http://storyoflonelyboy.blogspot.com/
  4. Leo http://realidadesofantasias.blogspot.com/
  5. Mi queridisima Energeia http://daybreak-storm.blogspot.com/
  6. Daniel http://palpitacionesdelcorazon.blogspot.com/
  • Y mi mayor sueño... pues hay dos ENORMES... publicar (como todo escritor en potencia que se precie) y cantar en algún teatro importante con una orquesta brutal xxxD

Enhorabuena a los premiados y muchas muchas gracias Mandarina ^^



pd: Estrenando los Diecinueve añitos :D

5 de agosto de 2011

Noche sin Luna

Abre la nevera y saca la ultima cerveza. 
La quinta de esa noche.

Descalza y vestida tan solo con una vieja camiseta gris con letras ilegibles sale a la terraza.
El suelo está helado pero no parece importarle, es más, el gélido contacto con la losa la hace despertar del estado de seminconsciencia en el que se haya envuelta.
Le da un largo trago a la cerveza y se apoya en la balaustrada.
Su moño mal hecho se deshace y su maraña de rizos cae sobre sus ojos fijos en el firmamento.

La noche está vacía.
Sin Luna.
Totalmente desnuda.
Parece que ha perdido su alma, igual que ella.

Las incandescentes estrellas que normalmente hacen que se relaje, esta noche le parecen puntos insignificantes a demasiados kilómetros de distancia.
Esta noche no le encuentra sentido poético a nada.
Mira a su alrededor y solo ve un mundo fotocopiado que amenaza con comérsela. Un universo demasiado grande en el que hay que luchar con demasiada frecuencia.

Un segundo trago y la botella se escurre entre sus dedos hasta romperse contra el suelo.
Le da igual.
A estas alturas ya nada le importa.



Al amparo de las fieles estrellas, se deja caer al suelo empapado en alcohol, se encoge sobre si misma y llora.
Llora en silencio y sola, para que nadie se de cuenta de que no es tan fuerte como todo el mundo cree, que las cosas le afectan como a la que más, que aunque sonría día tras día, las cosas no son nada sencillas para ella.

Llora porque nadie sabe lo que pasa por su mente y menos por su corazón.
Nadie sabe lo dificil que es tragarse una personalidad y estar obligada a ser quien no eres en una casa se supone que propia para que no te hagan daño.
Nadie imagina lo complicado que es no llorar cuando todas las noches sueñas con alguien que sabes que nunca tendrás.
Nadie puede entender que a veces la solución aparentemente más sencilla no lo es tanto.
Nadie sabe cuanto duele contar un secreto doloroso y que le resten importancia.
Nadie sabe lo que ella lleva dentro, lo que ella sufre, lo que ella llora y lo que ella se guarda para que todos, su familia, sus amigos, su mundo, esté bien.


Tal y como dice su madre, es tonta.
Debería pensar en eso de empezar a quererse a ella misma en vez de pensar tanto en los demás, quizá sea hora de ser egoísta y buscar su (cree que merecida) felicidad...


Dicen que lo bueno se hace esperar... pero de esperar te cansas



1 de agosto de 2011

Tinta en las venas

_No lo entiendo.
_ ¿El qué?
_Por qué lo haces.
_ ¿Por qué hago el qué?
_No entiendo por qué te pasas las horas ensimismada ante un folio en blanco y cuando das escrito tres palabras, lo estrujas y lo tiras. No entiendo por qué siempre llevas papel y boli encima. No entiendo que te despiertes a las tres de la mañana sobresaltada en la cama, enciendas el ordenador, teclees un párrafo o quince folios y te vuelvas a dormir.
_No es algo que se pueda explicar, es algo... que sale de dentro, ¿sabes? de lo más hondo de ti, cuando menos te lo esperas. Es una necesidad, una orden imperiosa a la que no puedes decir que no y que te obliga a plasmar en papel lo que se te pasa por la cabeza en cualquier momento. Es complicado....


_Contéstame a una pregunta, ¿por qué escribes?






_Respóndeme tú a otra, ¿por qué respiras?



26 de julio de 2011

Corro

Hoy solo he tenido la necesidad de correr.
De escapar de este mundo y de esta existencia que a veces son demasiado para mi.

Por lo general me considero una chica fuerte, una Femme Fatale a la que nada le afecta que aparentemente es dura, letal y fría como el hielo.
Pero hasta el más duro de los metales tiene punto de fusión y yo no voy a ser menos.

Hoy es uno de esos días asquerosos en los que lo ves todo tiznado de color ceniza y no quiere salir el sol, de esos en los que cada paso es un desastre y solo quieres esconderte debajo de las sabanas.

Hoy es un día de esos en los que las lágrimas se escapan de los ojos porque si, de los que piensas en la Realidad en la que te toca vivir y lloras para descargar lo que a ojos ajenos llevas extraordinariamente bien.


Siempre me he cuidado sola, y no tengo la mínima intención de dejar de hacerlo.
A FUERTE y VALIENTE  no hay quien me gane.
Ni ahora ni nunca.

Así que como dice mi madre, mañana será otro día...












->La Princesa Peach necesita un abrazo de Super Mario. Pronto. <-

20 de julio de 2011

Un dos tres, un dos tres, un dos tres

Hace tiempo que la música ha comenzado a sonar.
Un dos tres, un dos tres.
Ya son varias parejas las que, a ritmo de vals vienés, dan vueltas a la pista en el mismo sentido y dirección.
Todas iguales, todas a la vez, sin el más mínimo error, como si llevaran entrenando para ese baile toda su vida.
Un dos tres, un dos tres.
Estoy sentada en la escalinata de la pista de baile, esperando.
Me he puesto hasta zapatos de tacón en alto y me he pintado los labios color carmín para llamar más la atención.
TU atención.
Un dos tres, un dos tres.
Te acercas a mí y me abrazas como siempre, como a la niña pequeña que sigo siendo a tus ojos, como esa amiga incondicional.
Amiga y absolutamente nada más.
Un dos tres, un dos tres.
¿De verdad no lo ves?
Llevo ya demasiado tiempo esperando que me saques a bailar, esperando a que me tiendas la mano y me pidas que comparta algo así contigo.
Pero por más que espero, no lo haces.

Y yo ya estoy cansada de llorar esperándote

14 de julio de 2011

Aïna

Aïna es una chica extraña.
Y desde el instituto no han hecho otra cosa que recordárselo. Todos y cada uno de los días de su vida.
Es extraña por tener los ojos de dos colores -verde malaquita y azul cristal-, por teñirse el pelo de blanco y negro y pintarse los labios de morado o añil.
Aïna es extraña porque habla cantando y sueña en clave de fa. Porque regala suspiros versados y envía besos por correo a larga distancia a completos desconocidos.

Aïna no es una chica normal.
Tampoco ha querido serlo nunca, ni quiere empezar ahora.
Ella es feliz en la azotea de su casa bailando bajo la lluvia dejando que su pelo se empape y su vestido de lino negro se pegue a su piel.
Empapada y una vez que la lluvia se ha ido y la ha dejado sola, sonríe a la luna y le aúlla mientras coge su guitarra y comienza a dedicarle estrofas sin sentido ni rima.
Cuando todo el vecindario se ha despertado por su música, ella les hace una reverencia y baja de nuevo a casa.
Entra en la habitación blanca y coloca los botes de pintura abiertos frente a sí.
Se desnuda y se embadurna a si misma y al cuarto de todos los colores habidos y por haber.

Cuando la habitación deja de ser blanca, se abre la puerta y Neithan la mira atónito disfrutando de su desnudez cubierta de pintura, y la mirada juguetona de sus ojos bicolor.
El muchacho sonríe demostrando lo mucho que le gustan las excentricidades de la chica.
Se quita la camisa y deja que ella le cubra también con pintura.
Y allí entre brochas y pinceles, papeles rotos y paredes que gotean, se abrazan, se besan, se muerden y se hacen el amor como si el fin del mundo les cayera encima.



Aïna es una chica extraña.
Y es por eso por lo que Neithan está loca y perdidamente enamorado de ella.

10 de julio de 2011

Ni contigo ni sin ti

_ ¿Y bien? ¿Alguna conclusión? ¿Algo que decirme?

_Sí, algo tengo.

_Soy todo oídos.

_En este tiempo yo... yo me he dado cuenta de que puedo vivir sin ti. Perfectamente. Pero...

_ ¿Pero?

_Pero que pueda, no significa que quiera hacerlo

28 de junio de 2011

Broken Heart

Tranquilo.
No sufras por mí.
Es la historia de mi vida.
Estoy acostumbrada a que, una y otra vez, me hagan añicos el corazón.
Puedes relajarte, estaré bien.
Siempre lo estoy.
A dura y fuerte no hay quien me gane... Puedes haber roto un cachito de mi corazón, pero él va a seguir latiendo.





Y lo peor, es que lo seguirá haciendo por ti...

22 de junio de 2011

[No] Quiero

[No]Quiero volverme mas adicta a tus besos que a los regalices rojos.
[No]Quiero despertarme en sueños pensando en ti.
[No]Quiero que la luna creciente me recuerde tu sonrisa y las estrellas el extraño brillo de tus ojos.
[No]Quiero que tu perfume se convierta en mi oxígeno diario necesario para subsistir.
[No]Quiero acostumbrarme a delirar palabras en tu oído en lugar de en mi desgastado papel.
[No]Quiero electrizarme con tus extravagantemente dulces besos en el ombligo.
[No]Quiero sonreír por el mero hecho de pensar en ti.
[No]Quiero cambiarte besos por canciones susurradas a las tres de la mañana.
[No]Quiero recitarte de memoria versos de Keats que consideras demasiado empalagosos.
[No]Quiero que me abraces y consigas acelerar y para mi corazón todo a la vez.
[No]Quiero que te vengues de mis mordiscos en en el cuello con mordiscos en la nuca.
[No]Quiero no ver los finales de las películas que tratamos de ver juntos.
[No]Quiero tus piques, tus manías, tus ralladas, tus paridas, tus locuras, tus canciones, tu estilo...
[No]Quiero [nada]todo de ti.

Y ante todo... [No]Quiero quererte aunque sea tan sencillo como pestañear....

15 de junio de 2011

La gran actriz

Nora se mira  en el espejo con todo el maquillaje que tiene por casa desparramado sobre el lavabo.
Está prácticamente sin estrenar porque normalmente odia maquillarse, pero hoy necesita sentirse guapa.

Se echa el rimel una y otra aguantando las lágrimas que le quieren emborronar los ojos y lo único que logra es que su extraño color verde se vuelva más intenso y brillante.
Se apodera del pintalabios.
Color carmín a juego con sus ojos anegados en lágrimas que no puede dejar salir
Se pinta los labios despacio, muy lentamente.

Nora se suelta el pelo y observa a su yo del espejo.
Aquella chica es una completa desconocida.
Lleva un ceñido vestido negro y unos tacones antinaturales, unos rizos perfectos que enmarcan un rostro perfectamente maquillado.

Viendo a aquella chica, por un momento ha olvidado el motivo que la llevó a acicalarse tanto.
Sólo necesitaba... sentirse guapa. Sentirse atractiva. E incluso deseada.
Una vez más el corazón de Nora parecía hecho añicos y necesitaba reconstruir su muralla.


Como siempre,aquella noche sonreiría a todos (sobre todo a él), tendría palabras de aliento y ánimo para quien las necesitara. Reiría y bailaría toda la noche con la mejor y más brillante sonrisa.
Nadie tenía que darse cuenta de que estaba triste, y mal, y dolida.
Nadie tenía que enterarse de lo mucho que estaba sufriendo por él, de lo mucho que le dolía la situación en la que sin querer se había involucrado.
Nadie, NADIE, y mucho menos él, debía darse cuenta de lo mucho que le dolía aquello, de que había estado llorando varias noches seguidas, de que sentía cosas que era mejor mantener bajo llave en su palpitante corazón.

Como Cenicienta, la  Nora segura, atractiva y dispuesta a todo, era mera apariencia... y si no era a las doce, en algún momento el hechizo re rompería y alguien vería la verdad que había tras su aparente perfección.

8 de junio de 2011

Claudine

Claudine tiene el rimel corrido y el pintalabios se ha quedad marcado en el vaso de vodka-limón. Su melena rubia perfecta al principio de la noche cae ahora sobre la barra del bar haciendo de barrera contra el mundo.
No puede dejar que NADIE la vea así, no a ella. Derrumbada. Caída.
Sola.


¿Qué había pasado? ¿Cómo era posible?
La noche había empezado bien, como cada sábado. Se había puesto tan hermosa como sabía que podía ponerse, tan provocativa como era capaz.
Las chicas la miraban con envidia.
Los chicos con deseo.
Y ella disfrutaba alimentándose de todas y cada una de aquellas miradas.

Recuerda haber entrado en la discoteca mientras sonaba su canción, y como cada sábado sonriendo desde la puerta buscó al pobre chico que sucumbiría a sus encantos esa noche.
No tardó en verlo.
Estaba apoyado contra la pared del fondo, muy serio. Mechones de engominado pelo negro cayendo ante unos insondables ojos azules que parecían estar muy lejos de allí.
Claudine se acercó a él sintiendo como todas las miradas se posaban en ella y disfrutando de la sensación.
Él no se sorprendió cuando la tuvo en frente, debía ser el único que no se había visto afectado por el desorbitado escote de la camiseta blanca ni por la minifalda de cuero que dejaba ver unas piernas interminables que seguramente terminaban en unos zapatos de tacón.
Ella sonrió acercando sus labios a su oído. "Me llamo Claudine, y esta noche serás mío".

Contrariamente a lo esperado, el joven se apartó de ella y se marchó a la barra.
¿Cómo? ¿Por qué? ¿La ignoraba? ¿A ella?
Por unos instantes se sintió inquieta y no perdió detalle de como aquel individuo que no se había interesado por ella mantenía una conversación en susurros con la pelirroja camarera.
Le molestó.
Le molestó mucho pero ninguno de sus amigos lo notó.  La discoteca estaba llena de chicos guapos que darían lo que fuera por tenerla a ella, y si aquel idiota pasaba, él se lo perdía.
Claudine pronto localizó a su nueva víctima.
También moreno, de ojos color miel y aspecto de deportista. Dijo que se llamaba Michael, o Míkel, o Miguel... O algo parecido. Tampoco importaba mucho, la verdad. Y él si que no se resistió a los encantos de Claudine.

Tras unos cuantos cubatas y unos cuantos chupitos, Claudine le arrastró al insalubre baño de los chicos. Allí acarició y se dejó acariciar. Besó, mordió y arañó. Perdió las medias rotas y noto las manos temblorosas de su ligue acariciando su entrepierna desgastada. Ingenuo, ¿creería que era el primero?
El tiempo pasó demasiado rápido para ella, había acabado antes de lo que esperaba. Se colocó la falda y besó al chaval en los labios una última vez. Lo miró a través del espejo cuando ya salía.
"Ha sido divertido, encanto. Quizá nos volvamos a ver"

La noche hubiera seguido como cualquier otra si aquellos malditos ojos azules no la hubieran estado esperando desde la otra punta del local cuando salió del baño. La forma de mirar de aquel chico hizo que por primera vez se sintiera sucia tras haber hecho lo que acababa de hacer. Aquel desconocido la miraba con asco, y esa mirada la hizo sentirse como una auténtica zorra.
Tras largo tiempo sosteniendo la mirada, él se dio la vuelta una vez más hacia la barra. De la sala de los empleados salió la chica pelirroja con una coleta mal hecha y una desgastada camiseta de los Maiden. Ella le miró azorada y él le devolvió una sonrisa pícara antes de abrazarla y besarla dulcemente en los labios.

En el momento en que la extraña pareja salió del local fue cuando Claudine empezó a llorar, se le corrió el rimel y se sentó a la barra pidiendo otro vodka-limón.
¿Y sus amigos? Habían desaparecido ¿Y el chico al que se acababa de tirar? Ni lo había visto salir del baño. Dejó caer la melena sobre la barra y se sintió una auténtica desgraciada.


Y ahí está, sentada en la barra.
Bebiendo.
Ahogando en alcohol sus recuerdos.
Tratando de averiguar en qué momento cambió los versos de Keats por el pintalabios rojo y las canciones de los Beatles por los zapatos de tacón... Intentando descubrir cuando se convirtió en una puta como tantas otras y perdió cualquier vestigio de personalidad...

6 de junio de 2011

Èvole

Los ojos de Èvole pueden calificarse de cualquier manera exceptuando el adjetivo "humanos". Es imposible que esa forma de mirar pertenezca a este planeta y a esta especie, es imposible que eso sea natural.

Y es que los ojos de Èvole tienen un poder que supera mi entendimiento, actúan conmigo y con todo el mundo como un perfecto imán, no existe nada tan adictivo ni atractivo como ese extraño e hipnótico mirar. Ese azul cristalizado semejante al hielo glacial te congela las ideas, los pensamientos y si ella quiere puede hacer que hasta olvides respirar.

Yo conozco bien los ojos de Èvole, mejor que nadie, porque he caído bajo su influjo y poder, y sigo teniendo pleno uso de mi conciencia, o al menos eso creo.
Los ojos azules de Èvole me envolvieron en un manto frío pero placentero, me enredaron en un hechizo de suave adicción del que nadie en su sano juicio querría liberarse. Èvole me desnudaba con la mirada, me robaba pensamientos y recuerdos, se mordía el labio cuando algo de mí le gustaba y torcía la comisura izquierda cuando algo no era de su agrado.

Con todos los demás, que no han sido poco, eso era todo. Llegaba un momento en el que Èvole lo había visto todo, y se cansaba.
Y como toda niña que se cansa de un juguete nuevo, lo tira o lo rompe.
Cuando eso pasa, cuando Èvole se aburre, sus ojos congelados se inyectan en sangre y sus labios de un perfecto rojo rubí sonríen de una forma hermosa y macabra que muestra a un ser despiadado y cruel. Y entonces, con una sola mirada y un gesto de sus labios carmesí, el pobre individuo que ha tratado de conquistar su helado corazón pierde la razón y se vuelve completamente loco.
Pero extrañamente, no se por qué, nada de eso ha pasado conmigo, se ve que Èvole no se ha cansado de mí... aún.

Èvole no quiere hipnotizarnos y volvernos locos a todos, no.
Creo que Èvole quiere encontrar a alguien que sea capaz de sostenerle la mirada sin perder la conciencia plena de su ser, quiere a alguien tan fuerte que sea capaz de enfrentarse a ella y leerla como ella hace con todos los demás.
Y creo que ese al que busca soy yo, porque si no ya estaría loco, muerto o catatónico como todos los que han pasado por su influjo antes que yo.

Y lo peor de todo es que, aunque me aterra la idea, deseo más que otra cosa en el mundo que su Elegido sea Yo. Aunque ello me lleve a la muerte o a la locura.
Aunque pensándolo bien... creo que la locura ha llegado ya, ¿cómo si no querría seguir embelesado por una mente tan peligrosa y letal como la suya?

3 de junio de 2011

Vosotros...

Normalmente a cualquier cosa que encuentre a mi alrededor puedo sacarle la magia, puedo encontrarle algo diferente y a partir de ello escribir y contar un pedacito de historia, pero hoy, no se por qué, no me sale.
Quizá sea esta fría noche que al igual que se ha llevado la luna se ha llevado mi inspiración.
Hoy no soy capaz de convertir la realidad en ficción y subir el telón de ese extraño teatro que suele ser mi cabeza cuando me pongo a escribir.
Esta noche no oigo las discusiones de mis personajes en la cabeza, no veo diosas de ojos violáceos que quieran bajar a este mundo triste para hacerlo sonreír, no huelo a amor en cada esquina de mi cuarto y de esta amarga ciudad.

Y es que hoy, hoy... os echo de menos. Os echo tontamente de menos.
Precisamente hoy y ahora echo de menos las charlas de sábado por la mañana tomando algo con Javi Index y sus respectivas noches en el Multi riéndonos de todo, los largos paseos veraniegos con David de la Torre por el paseo del río contándole todo lo que él ya sabe que me pasa. Hoy extraño la sonrisa y los enormes ojos de Andrea Ares que me ayudan a escapar del mundo, las charlas filosóficas a horas indecentes con Ales y las conversaciones insustanciales y sinsentido con Claudio. Hoy añoro la presencia de Carmen Márquez, sus abrazos que sólo he tenido una vez y esa complicidad que existe entre ambas sin apenas conocernos pero que es tan fuerte que ni yo misma soy capaz de entenderla. En una noche fría y sin luna como esta echo de menos los abrazos, las cosquillas, los mordiscos y los coches amarillos de Isidro...

Y lo se, soy una sentimentaloide, y una sensiblona, y bastante dada a la exageración literaria... pero de verdad hoy necesitaba sentiros aquí, cerquita de mí... porque no sabéis hasta qué punto os habéis vuelto vitales en mi vida.
Mentiría si dijera que no me gusta ponerme melosa, porque si que me gusta, porque soy así y necesito, al menos de cuando en vez, sacar todo esto que llevo dentro.
Y aunque parezca una imbécil... necesitaba dejarlo plasmado por aquí.
Sois de lo mejor que tengo.
No me faltéis nunca.

31 de mayo de 2011

No me oyes respirar...

¿Me oyes? ¿Puedes verme? ¿Sentirme? ¿Notas mi aroma? ¿El tacto de mi piel?
¿Percibes este grito silencioso que nubla el ambiente a mi alrededor?
¿De verdad no me oyes gritar? ¿No me ves llorar?
Supongo que no... supongo que ser Princesa no es tan sencillo como cuentan los cuentos, que no todas las Princesas Rosas son felices con su Príncipe Azul.
Supongo que sigo sola, estancada en esta absurda fantasía plateada que, por unos momentos, creí que podría tintarse de color...

25 de mayo de 2011

Futuro



Porque el futuro es algo incierto.
Y daría lo que fuera por compartir esa incertidumbre 
contigo




Estrenamos nuevo look en las Letras de Plata cortesía de @BizzHHYBartolo
Muchas muchas gracias por esto en serio
:)

22 de mayo de 2011

Quizá...

+ Ni se te ocurra besarme.
- ¿Por qué no?
+ Porque una vez que lo hagas me volveré adicta al sabor de tus labios,  al contacto eléctrico con tu piel y al aroma dulzón de tu pelo. Necesitaré constantemente tus abrazos y tus cosquillas. Me hará falta el calor de tu mirada para estar a gusto. Y querré más y más hasta el punto de que seas solo mío. Mío y de nadie más. ¿Quieres eso? ¿Estás seguro?

_Sí, eso es exactamente lo que quiero.

18 de mayo de 2011

Nora

Nora se despertó con una sonrisa pintada en el rostro como las últimas semanas, se despertó pensando el ÉL y en que a lo mejor, por una vez, las cosas podían llegar a salirle bien... A lo mejor tenía su final de cuento de hadas...
Ingenua...

Nora sabía que su Príncipe Encantador estaba pasando una mala temporada, que estaba triste, desganado y había perdido la fe en el amor... y aún así, ella estaba dispuesta a volver a hacerle creer. Ella quería que él fuera feliz, que estuviera bien, que sonriera... y por unas semanas creyó que podría lograrlo, que poco a poco conseguiría sacar al Príncipe de sus Tinieblas.
Pero se equivocó.
El Príncipe seguía obcecado en su aversión al amor, y Nora lo supo cuando se enteró de que el Príncipe compartía besos y mimos con otra dama de la Corte.

Nora supo que lo que ella había interpretado como un pequeño paso en el despertar del Príncipe era mentira, que todo lo que ella había sentido estando con él no servía para nada, que a él no le importaba en absoluto los sentimientos que se habían despertado en su interior.
El Príncipe quería jugar y Nora había entrado al juego con demasiada fuerza.
Había puesto un cachito de su corazón tratando que el Príncipe volviera a tener esperanza en el amor, y él, seguramente sin ni siquiera darse cuenta, lo había hecho añicos.


Nora se escondió entre las sábanas blancas de su cama y se dejó envolver por el sueño.
Estaba acostumbrada a que sus ilusiones se desvanecieran.
Pero todo eso no le haría perder la fe en el amor.
Eso no.
Eso nunca.

16 de mayo de 2011

Ahora mismo

En algún lugar, alguien abre los ojos con ganas de comerse el mundo a la vez que alguien los cierra con ganas de escapar. En este instante un recién nacido conoce el mundo en brazos de una madre que ya lo quiere más que a su propia vida mientras su padre ni si quiera sabe que existe.
Dos adolescentes se encuentran a escondidas pirándose las clases jurándose que siempre estarán juntos y otros dos se miran fijamente despidiéndose de lo que una vez hubo.
Ahora mismo, un chico se caga en el amor y en el sufrimiento que conlleva, una chica deshoja margaritas pensando en que todo saldrá bien con él, un hombre en lo alto de un balcón piensa por qué le puso los cuernos su mujer y una mujer hace la comida para un hombre que cuando llegue no hará más que darle voces y decirle que todo esta mal.

Ahora mismo unas niñas ríen saltando a la cuerda, un niño sufre en silencio la soledad de cada día, un adolescente incomprendido toca la batería para disimular con su música los gritos de sus padres mientras otro con su guitarra compone canciones de amor.

Una familia celebra una boda y otra se junta en un entierro. En el juzgado, un pleito por la custodia de dos niños pequeños. Una madre que no tiene edad de serlo pasea con su hijo con la cabeza alta y las lágrimas agolpadas en los ojos.

Dos chicos fumando porros se quejan de que tienen que ir a clase, un joven cuidando de tres hermanos se lamenta de no poder estudiar, una joven se va a la universidad para así no tener que estar en casa y un chico ya está alli porque no le dejan hacer otra cosa.

Una pareja está llegando al orgasmo en este mismo momento. Otra discute acaloradamente en la cocina. Y otra se encuentra a escondidas en la oscuridad de la noche para que nadie sepa de su amor.

Ahora mismo una chica sufre por amor, un chico le tiene pánico y otros tantos lo ven como un juego y absolutamente nada más...

10 de mayo de 2011

Ella se llama Música...

¿Y qué quieres que explique? 
Que significa tanto para mí, que me hace sentir cerca de tanta gente, que me ayuda a expresarme, que me hace sonreír, que me hace llorar.
Es ese algo que termina de llenar mi ser, eso que completa mi existencia, es una “parte” de un “todo” que me conforma. 
Es lo que me sirve para identificarme, lo que uso como barrera ante todo un mundo. 
Es mi vía de escape, mi manera de acceder a ese mundo donde nada puede salirme mal y las cosas son del color que yo quiera.

Ella es la que me saca sonrisas en mis noches de lágrimas, la que me hace llorar sin motivo aparente, la que me da la vida, la que me da aliento, fuerza y ganas.
Ella es la musa de mis días, mi motivo de existir.

No soy nada sin ella, es parte vital y absoluta de mí.
Y me hace falta.
Tanta como el aire para respirar...


Es la música...

13 de abril de 2011

Examenes

Y nadie ve o nadie quiere ver la capa de perfección con la que ella trata de cubrir su ASQUEROSA vida...

10 de abril de 2011

El idioma de los dioses



La mejor Oda a la MÚSICA que podía salir de los labios del mejor Rapero
=)

Grande no, ENORME NACH

6 de abril de 2011

Hoy...


Hoy... no se por qué.... la Luna me recuerda la Sonrisa del Gato de Alicia en el País de las Maravillas... quizá porque Hoy me gustaría huir allí con Ella...

3 de marzo de 2011

Quiero decirte que me gustas, que no dejo de pensar en ti...

Y ojalá te dieras cuenta, ojalá despertaras de esa pesadilla pintada de oro en la que Ella te tiene preso.
Ojalá pudieras ver los Siete Colores del arcoiris y descubrir los olores mágicos que tienen las flores a la luz de las estrellas.
Ojalá supieras mirarte al espejo y verte con los ojos que una vez fueron tuyos y que juraban comerse el mundo sin rendirse ante nadie...


11 de febrero de 2011

Felicidad

Hoy me he levantado y me he reido.
Así sin más y sin motivo.




He abierto la ventana de par en par y una brisa de primeros de febrero me ha hecho cosquillas en el cuello y me ha sacado la sonrisa.
Me he mirado en el espejo y he visto en él a un ente dormido de rizos enmarañados y me he vuelto a reir.

Creo que por fín, aquí y ahora, me toca ser feliz, creo que los vientos cambian a mi favor.
Creo, creo fervientemente que esta sonrisa serà larga...


Porque hoy el día es mío y ME TOCA SER FELIZ

2 de febrero de 2011

Conversaciones surrealistas

Ella: ¿Por qué quieres que te odie?

Él: Muchas cosas serian más fáciles

Ella: Eemmmm, ¿te complica la vida que te tenga estima?

Él: Un poco

Ella: Agradecería que me explicaras eso...

Él: Añádelo a la lista de misterios

Ella: Que majo que eres¬¬

Él: Lo se