27 de septiembre de 2009

III

_Pero que no sea capaz de vivir sin ella no significa que vaya a quedarme.
_Tú eres imbécil.

De pronto, una espada fría como el hielo apareció en su garganta y una voz totalmente inhumana le congeló los pensamientos.
_Ten cuidado conmigo, Aron_ susurró_. Soy un asesino.
_Aleja esa espada de mi, Hyrca.
_No.
_ ¡Somos amigos!
_ ¡Yo no se lo que es eso! ¡Ni si quiera se por qué cojones he hablado contigo! ¡Me largo!
_Sabes que no vas a irte_ dijo Aron cerrando los ojos y tomando aire.
_Oh, si, por supuesto que si_ el asesino se dio la vuelta y sus ojos congelados se clavaron en la frágil y cálida mirada celeste de Aron_. ¿A tí que mas te da?
_Naedra es..._ tomó aire_. Muy importante para mí, le partirás el corazón si te marchas.
_Lo recuperará, es una chica fuerte.
_ ¿Y tú qué?
_ ¡Qué más te dará lo que haga o deje de hacer!
_Hyrca, llevamos tres meses de viaje_ suspiró tocando el hombro del sadi_. Y eres mi amigo.

Hyrca cerró los ojos sintiendo la presión que ejercía la mano de Aron sobre su hombro, y extrañamente, no le molestaba, en absoluto.
Y eso no debía ser así.
_Cuida de Naedra por mi_ susurró.



El sadi desapareció con la rapidez del viento y en poco tiempo, las frías tierras de Kinassh se abrieron ante el acogiéndolo en su vacío y gélido seno.
La tumba del Maestro permanecía inalterable y la que había sido su espada permanecía allí, clavada en el hielo.

_Maestro..._ susurró el asesino_. Maestro, estaba equivocado. No sabía nada del mundo y tampoco me enseñó nada útil a mi, pues lo único que quiero ahora es proteger y amar a Naedra y no puedo hacerlo. ¡No puedo hacerlo!
_ ¿Hyrca?

Una voz armónica y dulce se hizo eco entro los glaciares. La joven que la poseía tenía los cabellos azules y los ojos negros, todo pupila, y vestía con escasa ropa para vivir en un lugar helado.
_Yeshenn_ saludó.
_Vaya_ sonrió_. El jóven asesino se digna a aparecer. ¿No te inclinas ante tu soberana?
_Yeshenn aún eres Princesa, no voy a inclinarme ante ti.
_Te equivocas, Hyrca_ dijo, y su voz adquirió un nuevo tono_. Maté a mi madre. Ahora la reina soy yo. Y quiero que tú seas mi rey.
_Yeshen...
_Tienes dos opciones Hyrca_ susurró con una voz glacial.
Algo cambió en el ambiente e Hyrca desenvainó su espada.
_Puedes unirte a mi..._ dijo extendiendo su mano_. O morir.

Una decena de guerreros vestidos de riguroso negro con las caras cubiertas rodeó al sadi que extrajo del hielo la espada de su amo y se preparó para luchar.

_No me uniré a ti, Yeshenn. Nunca.

Una sombra negra cubrió al joven asesino y su espada bailó incansable haciendo volar cabezas, brazos y piernas hasta cubrir de sangre la tumba de su Maestro.

4 comentarios:

  1. Dios santo... ME ENCANTA ^^
    Y esa Yeshenn... Me parece a mí que les va a dar muchos problemas a Hyrca y Naedra.
    Y a Aron le gusta Naedra (creo... ¿O tal vez le gusta Hyrca? Hummm... Tendré que esperar, supongo xD).
    Dime que sale bien y vuelve con Naedraaa, por favooor T.T
    Y un beso de aquí a Andrómeda de grande
    Carlos

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  2. haahhaha puto Carlos, pero es verdad, le gusta la chica o Hyrca? (insin)
    Yeshem me parece una de esta frías ymalvadas ( em encanta!(L)___(L) siento debilidad por las malas de la pelicula)

    Espero que vuelva con Naedra, PORQUE SI NO LE VA A DAR ALGO.!

    Gracias por volver a leerme ^^
    besos querida;)

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  3. Jajaja
    Pedí que no me odiaráis mucho xD
    Es que intenté escribir la continuación que correspondía, pero no me salían nada más que frases sueltas, así que lo intenté con el pasado xD Era eso, o escribir la historia entera y luego "Antes de ser Shadow, Vladimir" xD
    No te frustres, la terminaré... Espero xD
    Un beso
    Carlos

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  4. ala! menudo cambio de contexto, ya tiene movimiento nada más irse del grupo de viaje...ya veremos a ver que hace nuestro señor protagonita, como se las ingenia para volver junto su bella damita.

    un beso

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