25 de septiembre de 2009

II

Hyrca se había levantado temprano. Estaba asomado a la ventana con su espada adamantina en la mano y no sabía qué hacer con ella. Una parte de su mente le obligaba a acercarse a la cama y clavar el arma en el corazón de la joven que dormía en ella, pero cada vez que lo intentaba, su mano resbalaba y un algo que no era capaz de explicar le decía que estaba loco si le quitaba la vida a lo que él consideraba lo más hermoso del mundo.
No sabía qué hacer, así que salió de la habitación y llamó a la puerta de en frente.

Un joven de despeinado cabello rubio y ojos claros le abrió la puerta y le miró soñoliento.
_ ¿Hyrca?
_Aron, tengo que hablar contigo. Ahora.
La fría voz del sadi sacó al joven aradiense de su ensoñación, y asintiendo, le cerró la puerta a Hyrca que esperó apoyado en el marco.

_Eres un sadi, Hyrca. Un asesino perfecto y letal. No eres cruel ni despiadado. No sientes lástima ni pena por nadie. Eres superior a todo eso. Ninguno de esos pensamientos y sentimientos humanos pueden alcanzarte.
_ ¿Ni si quiera el amor, Maestro?
_Sólo los débiles creen en esas tonterías.
El látigo del Maestro resonó cuando arañó la espalda del niño de ojos extravagantes que aguantaba las lágrimas a duras penas.


Aron salió en silencio y siguió al sadi escaleras arriba hasta que ambos estuvieron en la azotea del hotel viendo cómo el sol se abría camino por encima del embravecido mar.
_Y bien, ¿de qué querías hablarme?_ preguntó Aron con curiosidad.
_Quería decirte que me voy_ respondió fríamente_, me largo de aquí.
_ ¿Cómo? ¿Qué dices? ¡Estás loco, Hyrca!_ gritó Aron_ ¿A dónde pretendes ir?
_A cualquier parte donde no esté ella…_ respondió sin alterarse.
_Oh, ya entiendo_ comentó Aron sonriente_. Quieres escapar porque temes admitir que estás enamorado de Naedra.
_ ¡Yo no estoy enamorado! ¡No existe nada más estúpido e ilógico en el mundo que el amor!
_Tan estúpido e ilógico que hasta tú has caído en sus redes.
Estuvieron un rato en silencio, mirándose el uno al otro hasta que Hyrca se acercó a la escalera.
_Si te marchas… la perderás para siempre. ¿Podrás vivir con eso? ¿Sabiendo que la chica que es dueña de tu frío corazón está en brazos de otro que no sabrá cuidar de ella ni la mitad de bien que tú?
La mirada de Hyrca no reflejaba nada, ni el mínimo atisbo de humanidad se veía en aquellas extrañas gemas que mantenían al joven asesino muy lejos de allí, en otra época.

_Maestro, ¿por qué estamos sólos?
_No necesitamos a nadie más, y nunca necesitarás a nadie que no sea a ti mismo.
_Pero usted es mi Maestro, yo estoy con usted.
_Hyrca, no seas crío_ replicó serio_. Yo no voy a estar aquí siempre. Algún día me iré y quedarás solo.
_ ¿Solo?
Las lágrimas se agolpaban en sus ojos como sólo podía ocurrirle a un niño de siete años.
_ ¡Sólo las niñas lloran! ¡Tú no eres una niña! ¡Eres un asesino! ¡Un gran asesino!
El Maestro le había cogido por los negros cabellos hasta sujetarlo contra una pared.
_Pero soy un niño...
Una bofetada resonó en la pequeña casa.
_Tú no eres un niño, estás por encima de eso.
Dos nuevas bofetadas cubrieron el rostro sangrante del pequeño.
_No soy un niño, no lo soy, no lo soy_ repetía Hyrca deseando que no le tocara_. No soy un niño, soy un guerrero, un guerrero fuerte y solo. Siempre solo. Siempre, siempre solo.
El Maestro dejó caer a Hyrca sobre una mesa de cristal y pequeñas y sangrantes heridas comenzaron a brotar de su cuerpo.
Pero no lloró. Por supuesto que no.
Él era superior a todo eso.


_No, no sería capaz de vivir sin ella_ le dijo a Aron mientras ambos bajaban por la escalera del hotel.

6 comentarios:

  1. ! Que lucha interna de sentimientos tiene el pobre (??) Hyrca. Ama a Naedra, pero su condición de sadi no le permite demostrar sus sentimientos.
    Espero la continuación para ver como se vá resolviendo este dilema.

    UN BESO

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  2. uff esque esa manera de enseñar a un niño es muy dura...ojala se revele cntra las enseñanzas de su maestro y siga lo que el corazon le dicta.

    un beso

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  3. Ningún niño merece ser educado de esa manera, y ninguna persona tiene derecho a decidir que alguien no merezca tener sentimientos.
    Me cae fatal el maestro, pero adoro a Hyrca, que decir de Aron (parece que todos los Arones me caen bien sin querer xD).
    Ya veremos como se desarrolla, Princesa mía, seguro que lo harán interesante y ameno.
    Un beso... ¡Qué digo! Un billón de besos.
    Carlos

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  4. Hola hjahaha ahora te explicaré porque no he comentado en tu blog, que no es para nad aporque no me guste. Escrbias aquella historia y cuando yo al vi iva ya por el capítulo 10 y claro.. con el colegio y tal y como no la seguía pues no sabia que comentar, porque para decir chorradas haha

    pues eso, por fin he ellegado a tiempo y e leido los dos capitulos, y me encanta y quiero que lo sigas.. Naedra.. ella que no sabe lo que siente el frio Hyrca.. por cierto adoro los nombre,s igelo muy muy pronto eh!


    muchos besos :D

    (L)

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  5. por cierto, adoro la frase de isabel allende, me ley ese libro y es muy intenso y revelador.

    Hay cosas que deseamos que nunca tendremso


    BESOS Y MÁS BESOS GRISES, para que te conjunten

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  6. Jajaja Lo siento, pero no podía desvelarlo todo en el mismo capítulo xD
    Y te aviso una cosa... Aún queda bastante hasta saber si muere o no xD Ya verás, a la hora de retrasar cosas soy bueno ^^ xD
    ¿Cuatrillones de besos? Me lo pones difícil de superar, pero siempre es posible. Un billón de besos elevado a la vigésima potencia.
    Carlos

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