2 de julio de 2009

Capítulo diecisiete

Un mal sueño.
Tenía que ser un mal sueño.
Todo aquello no podía ser cierto. Ni ángeles, ni demonios, ni hombres de ojos cambiantes que daban tantísimo miedo.
Tal vez si mantenía los ojos cerrados, y no volvía a ver la sala de los espejos y a todos aquellos demonios a mi alrededor, me creyera que seguía en Madrid, con mi madre.
Pero al mismo tiempo eso significaba que Chris no existía, y eso me dolía aún más que el miedo que sentía. Y tampoco existiría Kevin, lo cual me provocaba un extraño vacío en el pecho que deseaba dejar de sentir.

Pese a mi deseo de permanecer ajena a todo, abrí los ojos cuando sentí a Kevin moverse a mi alrededor.

_Por un momento temí que no despertaras_ dijo sonriendo y con sus ojos grises fijos en mí.
Para que mentir, me gustaba mucho más su forma humana que su tenebroso aspecto demoníaco, y él lo sabía.
_Ni que te importara_ dije duramente_. Tanto te da si muero como si no.
_Debería matarte. Debería haberte matado.
_ ¿Y a qué esperas?
_Que deba, no significa que vaya a hacerlo, ¿no crees?
_No te entiendo.
_Lo sé.
_ ¡Vaya! ¡La bella durmiente ha despertado!_ dijo el hombre de ojos cambiantes entrando en la sala.
Sin darme cuenta, me puse a temblar.
_Es de muy mala educación dormirse cuando te van a contar algo, Ariadne_ dijo riendo_. Pero te lo perdonaré por esta vez.
_Chris vendrá a buscarme_ repetí.
_ ¿Chris?

El hombre, que lucía una extraña capa gris, abrió su mano dejando caer el colgante de Chris. El medio corazón con la A grabada. ¿Por qué lo tenía aquel hombre? ¿Y por qué estaba manchado de una sustancia azulada que sin querer yo reconocía como la Sangre de un ángel?

_Está muerto, Protegida_ dijo_. Si asumes esa realidad, tal vez te ayude a salvar la vida.
_No..._ susurré.

Me puse a llorar, quería encerrarme entre mis brazos y volverme pequeña e invisible, pero mis manos seguían firmemente asidas a aquellos malditos grilletes.
¿Podía ser cierto? ¿Podía haber muerto Chris?
Si era cierto... de nada me valía seguir viviendo. Yo no quería, no podía vivir en un mundo en el que Chris no existiera.

_ ¡Deja de llorar y compórtate!_ voceó.
Uno de los demonios me propino uno sonora y ardiente bofetada que me hizo volver la vista al hombre.
_Que mal educado soy, no me he presentado_ sonrió con sus ojos del color de la sangre_. Me llaman Ketrenn, que en tu lengua significa.... Mestizo.
_ ¿Mestizo?_ pregunté por miedo a que volvieran a pegarme.
_Verás, mi historia se remonta hacia un pasado que hasta yo mismo he olvidado. Nací humano. Completamente humano. Y al cumplir los siete años conocí a una chica como tú, una Protegida, un Alma Pura, como os suelen llamar.
_ ¿Yo soy un Alma Pura?
_Sólo nace uno cada mil años, sois bichos raros, y casi siempre hembras, supongo que por vuestra sensibilidad natural, pero eso nos saca del tema_ sus ojos era ahora como cubitos de hielo, y se había quitado la capa dejando ver un rostro demacrado por el dolor un pelo gris ceniza_. Se llamaba Erzebeth, y tenía esos mismos ojos violetas que tú tienes y que os hace ser tan especiales. Erzebeth solía hablar sola, aunque ella porfiaba que tenía un amigo de cabellos rubios y ojos claros que era todo para ella... Como sois las Almas Puras, es ver a un ángel y caer rendidas.

No dije nada, me daba miedo preguntar y al mismo tiempo me asustaba que precisamente él me diera las respuestas que buscaba.

_Yo sentía celos de Erzebeth... se la veía tan feliz, tan hermosa viviendo con sus inexistentes amigos, y quise verlos yo también. Tanto lo deseé que la mismísima Gabrielle se me apareció en sueños durante cinco años, llamándome. Tú sabes lo hermosa que que es Gabrielle, para mi fue verla y caer rendido a su perfección etérea, ý pensé que el único modo de llegar a ella era sustituyendo a Erzebeth, así que la maté.

Me extremecí, y un sudor helado me bajó por la espalda.

_No fue dificil, y tampoco me importó mucho. Sólo quería ser quien era ella para poder ver de cerca la Perfección que vivía en Gabrielle. Pero al parecer a ella no le hizo gracia, y tampoco a Lucy.
_ ¿Lucy?
_Luciifer_ me explicó Kevin_. La reina de los demonios.
_ ¿También es una mujer?
_ ¿Te refieres a que es hembra?
Asentí.
_Así es_ rió Kevin_. Vosotros los humanos infravalorais el sexo femenino, cuando nosotros, los Sobrenaturales, lo idolatramos sobre todas las cosas.
_No me interrumpas, Kevin_ cortó Ketrenn_. El caso es que al matar a Erzebeth, ella no había podido cumplir su labor, y yo no podía hacerlo.
_ ¿Cuál es la labor de un Alma Pura?
_Mantener el Equilibrio_ dijo_. Que ángeles y demonios sigan manteniendo una relativa calma, ya que la total es imposible. Y para ello debe matar a un ángel y a un demonio, determinados por el Destino.

¿Ese era mi cometido? ¿Era yo la Guardiana del Equilibrio? ¿A quién debía condenar a muerte?

_El caso es que como yo maté a Erzebeth, el ángel y el demonio que ella debía matar, fueron redimidos en un cuerpo mortal, uno sólo. El mío.
_ ¿Eres medio ángel, medio demonio?
_Y en parte también humano_ sonrió_. Llevo esperando esto toda mi vida. Tú, Alma Pura, Protegida, me servirás de canal para sacar a estos asquerosos seres de mi cuerpo, y lamento decir, que no sobrevivirás al proceso.

_ ¡Ketrenn! ¡No te atrevas a tocarla!_ gritó una voz entrando en la sala cuando yo asumía lo doloroso que iba a ser mi final.

4 comentarios:

  1. no te atrevas a tocarla.. no te atrevas*

    besosdulces*

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  2. Genial ^^
    Menuda trama tan interesante que has construido alrededor de esta historia tuya. Ya te lo he dicho muchas veces, pero me gusta mucho.
    Me alegra no haber tenido que esperar mucho al siguiente capítulo xD Y espero con impaciencia el siguiente.
    Besos ^^

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  3. Que enganchada estoy a tu historia niña!!!!! que interesante se esta poniendo!!!!! :-) maaaaasssss quiero maaaaaaas ;-) Besines!

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  4. vendra chris a salvarla? tachan tachan...quien sabe
    pero me alegro mucho que tengas tiempo para seguir escribiendo porque me encanta leerte (aunque no pueda comentarte al instante)

    disfruta de las vacaciones!

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