19 de mayo de 2009

Capítulo quince

Sigo sin poder estar con el blog al día y lo siento muchísimo, pero de aquí a Junio las puertas del Palacio de Plata no se abrirán con la frecuencia habitual.Decir que la Zarzuela salió practicamente DE CINE, la pusimos en escena tres días y el sábado llenamos el teatro de aquí, de Ponferrada, y me hizo muchísima ilusión verme rodeada de gente mientras cantaba y actuaba. Es, junto con la escritura, mi otra gran pasión.Por los exámenes que me quedan de aquí a fin de curso (23 de junio), firmaré poco y escribiré menos, pero haré lo que pueda, lo prometo.

Cuando me desperté estaba en lo que parecía ser la habitación de un hotel, una habitación muy lujosa, para ser sincera, pues la cama redonda estaba cubierta por un dosel de seda y frente a mí había divanes y cojines y televisión de plasma y dos ordenadores y... podría decir mil cosas más pero no me daba tiempo a verlas todas y a pensar en Chris al mismo tiempo.

Lo cierto es que aquello no tenía nada que ver con lo que yo me había figurado que pasaría y apostaría a que a Gabrielle no la habían tratado así. Se suponía que yo era una rehén, no una princesa de cuento... ¿por qué no me trataban como tal? ¿Por qué no me encerraban en un sótano oscuro con un trozo de pan y un vaso de agua? ¿Por qué no me trataban como una chica cualquiera que estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado?
Sencillamente, no entendía el por qué de todo aquello, no entendía las miradas de Kevin y de sus ojos grises y toda la curiosidad que había en ellos.

_Has despertado_ susurró entrando en la suite.
_ Ya ves_ susurré dándole la espalda.
_Vamos Ariadne_ dijo él con aquella dulzura sobrenatural que poseía_. No lo hagas tan complicado, ya sabes que no voy a hacerte daño. Sólo quiero hablar conmigo.
_ ¿De qué?
_De ti.

Me estremecí por lo cerca que había sonado su voz, justo en mi oído, a escasos milímetros. No tardó en ponerse frente a mí, en mirarme como hipnotizándome, queriendo hallar respuesta a las preguntas que se agolpaban en su mente y para las que suponía, yo tenía respuesta.

_ ¿Por qué soy tan importante?_ pregunté sin desviar la mirada.
_Porque no eres como el resto de los mortales.
_ ¿Ah no?_ suspiré cerrando los ojos.
_No he dicho que puedas dejar de mirarme.
_No he dicho que quiera mirarte.

Él sonrió alejándose unos cuantos centímetros de mí, demasiado pocos para mi gusto, pues el calor que él emanaba me quemaba cada uno de mis órganos y hacía que la ropa se pegara a mi piel.

_Lárgate_ dije dándole la espalda_. Me das calor.
_No eres quién para echarme, eres mi prisionera._ susurró nuevamente en mi oído_. Además no quieres que me vaya.
Me estremecí de nuevo al oír su voz aterciopelada acariciando mi oído y envolviéndome en llamas que me hacían arder y me hacían pensar cosas que no debía.
_No quieres que te deje sola... y fría_ siguió susurrando mientras su mano se amoldaba a mi cintura_. No quieres que desaparezca mi calor, ni mi contacto... no quieres que me aleje de ti porque no puedes suprimir quién eres, Ari.

Su voz se volvía más sugerente por momentos y no se cuando fue el momento exacto en el que decidí volverme para oírle de frente, cuando me dejé llevar por el calor de sus manos en mi cintura y me recosté sobre su pecho ardiente escuchando el acompasado latir de su corazón.

_¿Por qué me haces esto?_ susurré mientras una lágrima caía por mi rostro y al rozar con su pecho se evaporaba.
_Niña mía_ me dijo acariciándome el pelo como hacía Chris pero de manera totalmente distinta_. No puedes elegir sin saber lo que quieres.
_Yo quiero a Chris_ dije aún abrazada a él y sin intención de soltarle_. Le quiero más que a nada en el mundo.
_Lo sé_ sonrió_. Pero ahora mismo estás abrazándome a mí.
_Resulta irónico.
_Ari, voy a matar a Christian y lo sabes.
Me estremecí ante la idea de que eso ocurriera, toda yo me congelé a pesar de estar abrazada a mi cálido demonio.
_No lo harás_ susurré con voz cortante.
_Claro que sí, niña mía_ me acarició el pelo de nuevo y el calor volvió_. Vamos a luchar. Vamos a hacerlo por ti. No porque seamos un ángel y un demonio, aunque también influye. Vamos a luchar y uno va a morir por tí, porque tú no vas a poder elegir.
_No quiero...
_Chss... no digas nada_ me alzó el rostro_. Sólo siente.

De pronto sentí sus labios rozar con los míos, sentí su calor llenándome por completo y haciéndome sentir viva e importante. Sentí que mi corazón se paraba, que el tiempo no existía, que no había nada más en el mundo que nosotros dos. Ni siquiera el helado colgante de Chris que pendía de mi cuello se resistía al contacto. ¿Por qué? Repelía todo aquello que quisiera hacerme daño... entonces, ¿Kevin no me quería hacer daño? ¿También él me amaba del modo que lo hacía Chris? ¿ Y yo? ¿Le amaba a él?
Seguí abrazada a él durante el resto de la mañana, pensando en cómo iba a explicarle todo aquello a Chris, si es que lo hacía algún día y saqué dos cosas en claro.
Una, que el beso de Kevin me había llenado por completo y me había hecho sentir una euforia y una felicidad incomparables.
Y dos, que a pesar de eso, amaba a Chris más que a mi propia existencia y le anhelaba con cada fibra de mi ser.
Sin darme cuenta supe que necesitaba las caricias heladas de mi angel y los abrazos ardientes de mi demonio.

Y no tenía ni idea de cómo solucionar aquel lío.

6 comentarios:

  1. menudo dilema, los dos son especiales, cual elegir...
    es increible, me encanta como escribes

    yo sigo buscando mi inspiracion, mientras tanto, leo, estudio y hago trabajos, como cualquier estudiante
    espero leerte pronto
    besos
    dw

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  2. Joe, qué difícil está todo, ¿eh? Pobre Ari, ese dilema debe de ser muy duro de sobrellevar.
    Le deseo suerte.
    Y también te deseo a ti que todo lo que tienes entre manos te deje tiempo libre y que saques bien los exámenes ^^
    Un besooo ^^

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  3. Me encanta el cuento.Estas reflejando el dilema del bien y el mal.
    Ya veremos como sigue pero vete pensando en un final en el que venza el mal, que es lo que ocurre siempre, salvo en las peliculas.
    ! Ah y tu a estudiar que es lo que ahora toca.

    Un beso

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  4. angeles y demonios*
    el equilibrio casi siempre nos acosa*

    besosdulces y felicidades*

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  5. Si eres la mitad de buena en el teatro de lo que eres escribiendo, podrías haber llenado tú sola el teatro más grande del mundo.
    Ya veo que estamos los dos un poco desaparecidos, pero aprobaré todo a la primera y tendré dos semanas de conexión a todas horas a internet xD
    Un beso, querida Princesa
    El Caballero de la Estilográfica

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  6. ola. no te preocupes. Si que debe ser gratificante sntirte arropada por todos aquellos que te quieren, por tu gente...cuando haces algo que te encanta.

    un beso.
    q pasa l 23? SUERTE!!!!

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