1 de febrero de 2009

Perlas de sal

Cierro la puerta tras de mí cuando llego a casa. Danielle ha salido con la Nana y aún no han vuelto.
Mejor.
No me apetece que mi hermana vea como estoy.


No quiero que absolutamente nadie se fije en las manchas de barro de mis vaqueros, en mi chaqueta mal abrochada y en mi pelo descolocado por la tormenta.
Y mucho menos, no quiero que nadie me vea la cara, eso no.

No puedo permitirme el lujo de mostrar mi debilidad, mostrar la lágrimas que como perlas de sal cubren mi rostro arrastrando el maquillaje que, idiotamente, me he puesto intentando estar mas guapa. No puedo dejar ver mis labios, trsitemente encogidos en una mueca que intenta expresar el pesar de mi alma y que yo no se si definir como hermosa u horrible.
Pero sobre todo, más importante que nada, no puedo consentir que vean mis ojos, pues en ellos está todo.
Ocultos en su gama marrón verdosa están el amor que siento hacia él y que es más fuerte que yo misma, el amor que siento y que me hace levitar cuando me abraza o me mira a lo ojos y me pregunta "¿qué hago?", el amor que siento y que es más intenso de lo que creí que podía ser. El miedo a permanecer presa de su sonrisa, su mirada, su calor... presa de él y de su amor imposible, miedo a ser para siempre su ángel de la guarda sin que él se de cuenta de nada más. Y la tristeza, la tristeza que me carcome más que otra cosa y que es la culpable de las perlas de mis ojos, la tristeza debida a que él no sabe que hacer con una chica que no le merece ni le merecerá nunca. Que no le quiere ni la mitad de lo que yo y que no está dispuesta a luchar y a dar por él absolutamente nada.






Me quedo sentada en la sala de estar, encerrada en los recuerdos de esta tarde que no se si ha sido perfecta o pésima.
Adoro estar cerca de él y que se sienta bien y que sea feliz... pero las ilusiones pueden desvanecerse y los castillos en el aire se derrumban con facilidad.
No sé si alegrarme por estar tan cerca de él, o preocuparme por si decide mantenerme lejos...

7 comentarios:

  1. Estar a su lado, sin duda.
    Quizás, con el tiempo, se dará cuenta de que ella no merece la pena.
    Fantástico, aunque no debería asombrarme.
    Un abrazo
    Carlos

    ResponderEliminar
  2. No entiendo porque sigue igual. Pasan los días, pero no se atreve a luchar. La vida no tiene límites, los límites los ponen nuestros miedos. No debería tener miedo, sino que debería atreverse a luchar.
    Parece complicado, pero es mucho más fácil romper lo límites de lo que se cree ella.

    Un beso :)

    ResponderEliminar
  3. supongo que debes ser un poquito egoista y mirar por lo que tú quieres, gracias por pasar por mi blog, tus palabras me han recordar ... yo amo a mi personita, con todas mis fuerzas, creo que lo amo más que a mi vida, y a veces la tristeza también se apodera de mi y estas ganas de querer estar cerca de él y olvidarme del mundo, te entiendo demasiado, cada una de tus palabras...entiendo la profundidad de esa tristeza, pero creo que si no tiene ojos para tí, no mecere que tú derrames una sola lágrima, sonrie por ti, pon tu mano en tu pecho y siente que estas viva y que aún te quedan cosas que vivir.

    la canción de tu blog...sin palabras, es preciosa, yo me paso el dia entero con ella oyéndola¡¡

    nos leemos¡¡¡

    un beso grande,

    leo.

    ResponderEliminar
  4. Hola Anaid!!! Primero de todo muchas gracias por pasarte por mi blog, me alegro que te haya gustado y por supuesto me encantará que lo sigas visitando :-)

    Se perfectamente lo duro q es estar continuamente al lado de alguien a quien se ama en silencio, sabiendo que ese alguien tiene a otra persona en su cama cada noche...una mirada, un gesto, un simple roce con la mano es un mundo y un avismo a la vez..pq como bien dices "los castillos en el aire se derrumban con facilidad."

    Besos!

    Agua

    ResponderEliminar
  5. En situaciones de ese tipo...por mucho que duela a veces hay que ser valiente y alejarse...Tarde o temprano esa amargura contenida se desbordará y conseguirá extenderse por tu mundo contagiándo a todo el que tocas..

    ResponderEliminar
  6. Hola Anaid! Gracias por pasarte por mi blog y comentar mi ultima entrada...me he emocionado leyendo tu comentario porque...has dado en el clavo...totalmente...un beso muy fuerte! y gracias de nuevo por dejarme ver lo q pasa por mi cabeza! :-)

    ResponderEliminar
  7. Calypso tiene razón, a veces hay que alejarse para evitar que luego todo empeore.
    Me encanta tu forma de escribir, es como si llevases las palabras en tu interior desde siempre.
    Un abrazo

    Carlos

    ResponderEliminar