8 de febrero de 2009

Nostalgia

Las cartas estaban esparecidas por la mesa del comedor.
Exactamente quince papeles blancos escritos en tinta azul doblados y desboblados de forma incontable.
Yo los miraba sentada en la silla, como si con sólo ver la caligrafía desigual y ligeramente torcida de Alejandro me sirviera para tenerle frente a mí.

Quince folios tintados, uno por cada mes desde aquel lejano mes de noviembre en el que nos habíamos conocido. Quince meses habían pasado desde que nos vimos por primera y última vez y creció en mí una nostalgia y un cariño que no se puede explicar.


"Querida Anaid...", "...no te imaginas lo que te hecho de menos...", "como me gustaría que estuvieras más cerca...", "...te quiero tantísimo..."


Yo sabía lo que había en aquellas cartas, sabía todo lo que compartía con Alejandro y compartiría siempre, pasara lo que pasase.
No sé como ocurrió y tampoco me preocupa, pero es tan importante para mí, tan sumamente importante...





Danielle entró en el comedor y me encontró encogida sobre mi misma con lágrimas en los ojos, dijo que parecía una niña pequeña (lo sabía, siempre decía lo mismo), que cómo era posible que confiara en un chico al que apenas conocía, al que nunca veía, al que estaba, exactamente, a 897 insoportables kilómetros de mí.
Decía que debía olvidarme de él, que seguro que me contestaba las cartas por cortesía pero que no podía sentir un cariño tan fuerte por mí, que no era lógico. No era posible.

Pero yo sabía que ella mentía, lo sabía y nadie me iba a llevar la contraria. No en lo que se refería a Alejandro.
Un amigo tan importante en mi vida como mi propia hermana, una persona sin la que no sabría vivir y por la cual daría todo... y sé que el siente lo mismo por mi. No lo dudo ni lo dudaré nunca porque es lo mejor de mi mundo y no lo cambio por nada.

7 comentarios:

  1. Quizá su hermana tenga, en parte, razón. O puede estar completamente equivocada, es difícil saberlo a tanta distancia.

    Un beso. :)

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  2. que puedo decirte, si yo estoy igual que tú, exactamente igual que tu, hasta en lo que mi hermana mayor me dice, y hasta en sentir lo más hermoso y grande por una persona que vive tan lejos de mi y que a la vez lo siento tan cerca de mi alma que ya no se que voy a hacer ahora ...porque apesar de amarlo y tener su amor correspondido ...él es cobarde y ha decidido alejarme de mi, friamente y sin mirar que me deja el alma y mis sentimientos rotos...que puedo decirte que no sientas tú, si cuando leo mis cartas son cuchillos directos a mi corazón y otra vez las lágrimas y esta desesperación, la tristeza de amar sobre todas las cosas a ese alguien que nos ha robado la vida...y esta locura de saber que nuestras almas se buscan a pesar de todo pero ver la realidad y no estar juntos. sé que ninguna palabra te calma ni te consuela...sé lo que sientes y duele, duele ver como nada tiene sentido.

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  3. Puede estar ciega, o tener una de esas convicciones que son absolutamente ciertas. De todas maneras, si duele igual no compensa.


    Un miau

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  4. gracias¡¡

    serguiré con mis escritos...al menos eso nadie puede quitarmelo...voy a recordar tus palabras.

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  5. Quien puede decir que el amor no es una locura? el amor es impredecible y nunca se sabe como ni cuando lo vamos a encontrar..lejos, cerca,..eso da igual. Da igual si hace 5 años que le conoces, como 3 segundos, si vive al lado de tu casa o en el otro lado del planeta.. Si realmente lo sientes asi disfrutalo al maximo, pero eso si...resguardate un poquito por si algun dia llega una tormenta inesperada. Muchos besos!

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  6. En realidad el chico se llama Manuel. Puede que no me fijase demasiado o no lo explicase bien, pero Eduardo sólo es un fantasma (que además está enamorado de Verónica) que vive acoplado en su piso.
    Jeje

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  7. Las relaciones a distancia son las más complejas que existen.
    Respecto a lo de Danielle... No sé si tiene razón o no, pero de todas formas no se pueden decir esas cosas tan... de golpe, ¿no crees? Todo el mundo tiene derecho a soñar, ¿no?
    Un abrazo
    Carlos

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